Estaba sentada tocando,
Mi voz al compás acompañando;
Hice una pausa para tranquilizar a mi corazón..
Que no está acostumbrado a tanto público.
Y alguien se paró, y se acercó hasta mi,
arrancó una flor, directa de su jardín,
me la entregó y con ella su emoción.
Así nació mi vocación.
Desde ese momento, supe que lo mio era cantar.
Porque me dijeron los vientos,
Que a algunos logro emocionar.
Desde ese momento, quise al mundo entero impresionar.
Ya no quiero más un doctorado, por fin encontré lo que estaba buscando.
No se como pude dudar,
Si es lo único que me puede llenar:
"¡Luces, aplausos y gritos!"
¿Qué más se puede esperar.?
Desde ese momento, supe que lo mio era cantar.
Porque me dijeron los vientos,
Que a algunos logro emocionar.
Desde ese momento, quise al mundo entero impresionar.
Ya no quiero más un doctorado, por fin encontré lo que estaba buscando.
Rocío M. Molina
22/03/11

No hay comentarios:
Publicar un comentario